Guía de Viaje: Qué Ver En  La República De Irlanda E Irlanda Del Norte

Cómo Ir Del Aeropuerto A Dublin:

La mejor opción, si te planteas no solo visitar la ciudad de Dublin, es alquilar un coche. Irlanda no es una isla especialmente y las autopistas son bastante baratas. El único inconveniente es que, quizás, te cueste un poco adaptarte a conducir por la izquierda. Nuestro hotel, el Croke Park, tenía parking gratuito que disfrutamos mucho para poder conocer el resto de la isla.

Visitar Dublin:

Hay tantas cosas que ver y hacer en Dublin que puedes plantearte tu viaje tan solo como visita a esta hermosa y viva ciudad llena de música y pubs.

El Trinity Collegue:

La universidad más prestigiosa del país, con sus 16 ha de jardines, patios adoquinados y edificios neoclásicos, es una visita más que obligada. Sus tesoros más preciados están en el interior de uno de estos edificios. En particular, en el que hospeda la Old Library, la antigua biblioteca de la universidad, con más de 200.000 volúmenes de valor incalculable. Sólo para admirar unas páginas del Libro de Kells con sus miniaturas y encontrarse con los 65 m de la Long Room merece la pena viajar a Dublín.

El Ha’penny Bridge:

El Ha’penny Bridge, un elegante puente peatonal de hierro fundido de principios del siglo XIX, es uno de los iconos de Dublín. Se conoce como “puente de medio penique” porque ése era el peaje que se cobraba para cruzarlo cuando se construyó. El peaje fue subiendo hasta un penique, que se cobró hasta 1919.

Temple Bar:

Cruzando el Ha’penny Bridge se llega al Temple Bar, la zona de pubs más famosa de Dublín, y puede que de todo el mundo. Los pubs aquí son bastante turísticos, pero no por ello deja de ser una etapa obligada. ¡Qué cantidad de gente disfrutando! Si hay algo que destaca en Irlanda, es su música. Casi todos los días tienen músicos en vivo y directo y podrás verlos mientras te tomas la cerveza más famosa de Irlanda: Una Guiness.

Visita A La Guiness Storehouse:

En sus siete plantas, sí que descubrimos más sobre el proceso de fabricación, sobre sus ingredientes, sobre la historia de la compañía y su publicidad… hasta aprendimos a tirar cerveza y nos maravillamos con las vistas desde el Gravity Bar, aunque el día lluvioso no ayudaba. Si tienes tiempo extra te recomendamos ir a la «Open Gate Brewery» es una experiencia y hay que pagar las entradas a parte. Puedes probar un montón de cervezas con algo de comida.

Museo Epic, Museo De La Inmigración Irlandesa:

El EPIC es uno de los museos más nuevos e interactivos de Dublín. Su temática es la emigración irlandesa y, de una forma muy visual, se conoce el legado que ha dejado el país en todo el mundo. Al fin y al cabo, hay más gente con sangre irlandesa fuera de Irlanda que en el país. Una visita muy interesante, también incluida en The Dublin Pass, aquí tienes su web.

Comer Un Estofado Guiness:

Dublín están lleno de pubs encantadores en los que se respira un ambiente especial, aunque para mí, los mejores son aquellos en los que hay más locales que turistas. ¡El Brannigan’s es uno de ellos!

Situado a escasos metros del Spire de Dublín, puede considerarse como un remanso de tranquilidad del ajetreo diario de O’Connell Street. Está localizado en una estrecha calle que puede pasar desapercibida para cualquiera que esté haciendo turismo.

La Cárcel De Kilmainham:

además de ser un edificio victoriano precioso, ha sido testigo de algunos de los episodios más significativos de la historia de la Irlanda moderna. Aquí es donde los británicos encarcelaron y ejecutaron a muchos de los presos políticos responsables de las rebeliones que llevarían a la independencia del país. Un lugar que consigue ponerte los pelos de punta con la historia tan dura que sucedió en él.

Centro Comercial  Stephen’s Green:

Al final de la concurrida calle peatonal Grafton Street, y justo al lado de uno de los parques más bonitos de Dublín, se encuentra este peculiar centro comercial.

Su estructura moderna acoge múltiples comercios y cafeterías. Aquí, aparte de comprar lo que necesitemos o tomar algo, podemos disfrutar de Wi-Fi gratuito para contar nuestras andanzas por la ciudad. O simplemente descansar y observar las vidrieras, los balcones ovalados y la estructura metálica blanca que caracteriza el edificio singular. Tened en cuenta que las tiendas y centros comerciales no son como España y cierran entre las 18 y 19 horas.

Visitar El Monumento Al Hambre:

Compuesto por una procesión de esqueléticos figuras de bronce de tamaño natural, el inquietante Hambre Memorial recuerda a las víctimas de la Gran Hambruna Irlandesa de 1845-1849. Más de un millón de personas murieron y más de un millón más se vieron obligadas a huir del país como resultado del hambre y las enfermedades provocadas por la pérdida de la cosecha de papa.

Monasterboice

Las ruinas de Monasterboice (en irlandés:Mainistir Bhuithe) están situadas en el condado de Louth en Irlanda a unos ocho kilómetros de Drogheda. El recinto tiene sus orígenes en el siglo V cuando San Buite, discípulo de San Patricio lo funda.

El conjunto monumental está constituido por las ruinas de dos iglesias y una torre circular, pero lo más importante del conjunto son las cruces celtas.

Seguir Los Pasos De Juego De Tronos:

Puedes conseguir toda la información en la web oficial de Turismo de Irlanda (en castellano) y de su cuenta en Facebook (Descubre Irlanda), así como de la web oficial de Turismo norirlandés (en inglés) donde pude consultar, entre otras cosas, un mapa interactivo de las localizaciones de Juego de Tronos con bastantes datos sobre la filmación de la serie. Nosotros no pudimos ver todo pero sí las zonas más importantes.

Castle Ward (Invernalia)

En Castle Ward empezó todo. Aquí se sitúa la Invernalia de los primeros capítulos, esos en los que aún los Stark se las prometían felices hasta la llegada del Rey Robert Baratheon y su séquito de Lannisters. Invernalia (Winterfell en inglés) y el castillo de la Casa Stark existe dentro de una antiquísima propiedad señorial conocida como Castle Ward, a orillas del Strangford Lough en el condado de Down y a escasos quince minutos en coche desde la ciudad de Downpatrick (en cuya catedral fue enterrado San Patricio).

The Dark Hedges (El Camino Real)

Si alguien busca un escenario de Juego de Tronos en Irlanda del Norte en el que no es necesaria la imaginación para sentirse dentro de la serie le doy un consejo rápido. Que se vaya a los conocidos como setos oscuros (The Dark Hedges). En realidad de trata de un largo camino donde las hayas doblan sus troncos y las ramas de uno y otro lado se abrazan, ofreciendo un túnel arbóreo propio otros mundos de fantasía. Este curioso sendero de árboles entrelazados nació por la intención de la familia Stuart en el siglo XVIII de impresionar a los visitantes que se dirigieran a su mansión georgiana de Gracehill.

Calzada de los Gigantes:

Un sendero de grandes piedras hexagonales de basalto producidas por el enfriamiento de la lava en el agua es, de lejos, el paisaje estandarte del territorio norteño. Pocas imágenes del norte de Irlanda son tan famosas como la de este lugar creado, según la leyenda, por un gigante llamado Finn McCool, que quiso luchar contra otro gigante en las costas escocesas, Bernadonner, y para ponerse frente a él arrojó grandes piedras al mar para hacer una calzada. Pero cuando vio que Bernadonner era más grande y más fuerte que él salió huyendo. El gigantón escocés fue a por él enfadado, pero McCool se escondió en casa de su esposa, la cual le disfrazó de bebé y se lo enseñó al malvado Bernadonner. Éste, al ver un bebé con semejantes proporciones, no quiso imaginarse cómo sería su padre y volvió a Escocia despavorido destruyendo la calzada, de la cual quedó lo que se puede visitar hoy día.

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